Sé que soy cabezota e impaciente, que las cosas las quiero aquí y ahora, pero también soy la primera en tener paciencia con los demás, perdonar, perdonar y volver a perdonar. Me encanta salir. Me gusta sonreír y que me sonrían. Soy borde y losé, pero en el fondo cariñosa. Soy desordenada a más no poder, pero me encanta el orden. Me gusta soñar cuando duermo, y si me despierto, imaginarme el final del sueño. Lo peor que se puede hacer es perder el tiempo y lamentarse por el pasado, cada segundo cuenta, si algo ha ocurrido, no te lamentes por ello, ahí se queda, lo hecho está hecho. Soy sensible, me pueden hacer daño a la mínima, pero lo callo, a sufrir en silencio no me gana nadie. Odio que se me duerma el pie, madrugar o que me despierten. Me encanta reír hasta quedarme sin aire, y después, volver a respirar. Puedo ser la persona más tímida y a la vez la más impulsiva. Me encanta el verano, viviría siempre en verano, pero... no odio el invierno. Soy de las que salen cantando de la ducha. De las que cuando tienen un día estresado lo pagan con el que no debe. De las que encuentran algo bueno en cualquier persona. De las que se quedan tumbadas en la cama pensando un por qué. De las que tropiezan mil veces con la misma piedra pero siempre se levantan, siempre. Puede que últimamente me cueste más levantarme, pero confío en que lo lograré.
¿Quieres saber cuál es mi problema? Que estoy asustada, que tengo miedo, siempre lo he tenido. Miedo a que me pase algo, miedo a perder a las personas a las que quiero, miedo a tropezar y hacerme daño, miedo a decepcionar a alguien, miedo a fallarle a alguien, miedo a no ser fuerte, miedo a enamorarme, miedo a llorar, miedo a reír, miedo a equivocarme, miedo a no elegir bien, miedo a que un día el mundo se acabe y no haya hecho todo lo que tenía que hacer. Todo el mundo tiene miedo alguna vez ¿no?
Para de hablar, empieza a vivir, que vivimos en un mundo en el que cuesta sonreir. ¿Por qué nos empeñamos en castigarnos tanto a nosotros mismos? La vida se pasa volando. Quiero quemar mis complejos y todo lo que me frena a encontrar el jodido equilibrio. Porque somos un trozo muy pequeño y a la vez tan grande.. Sólo personas nada más, para bien y para mal. A veces cuesta superarse, pero para eso hay que esforzarse. Quien busca ganar, encuentra perder. Apreder a ser feliz es la clave, quererte más que ayer y menos que mañana. No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita.
Admítelo, tu inteligencia artificial no supera a tu estupidez natural.
De imbéciles se compone el mundo, y yo no soy más que uno de esos componentes. Pero vivo así por no querer afrontar el destino y nuestra parte racional.

Que bueno esto ¡ME ENCANTO!.
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ResponderEliminar:OO esta padrisimoo :DD
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