viernes, 28 de diciembre de 2012

¿Querer o ser querido?

La típica pregunta, múltiples respuestas. ¿Qué es más importante, querer o ser querido? 
Mi respuesta se plantea como: ¿Qué es lo más importante para un pájaro, su ala izquierda o su ala derecha?
Puedes querer muchas cosas, a muchas personas, puede ser o no ser correspondido. Pueden pasar tantas cosas... 
Pero está claro, lo importante no es querer o que te quieran, sino, querer lo que te quiera.
Ser feliz a pesar de todo. Amar aunque para ello haya que luchar.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Todo lo que quise, se convirtió en todo lo que perdí

¿Sabéis esa sensación? No, no digo la de estar a tres metros sobre el cielo. Digo esa sensación de estar incluso a kilómetros por debajo de la tierra, hundido, en el subsuelo.

Cuando más lloras, cuando más sufres, cuando más piensas que vas a perder todo con la más mínima decisión, cuando crees que se alejará de ti tan rápido como un huracán cuando arrasa con todo lo que hay por delante, cuando creas que te seguirás hundiendo hasta estar enterrado; será ahí cuando todo lo que te creías que ibas a perder, vuelve. Y justamente en ese momento te das cuenta de que a veces tocar fondo es bueno, que tocar fondo significa que rebotarás, y volverás a subir, y quizás llegue el momento en el que uno aprenda a volar y no vuelvas a caer.

A veces, solo tienes que evitar rendirte


En ocasiones, lo tienes todo, estás bien, bien de verdad.
En ocasiones, podrías decir que eres feliz, pero a veces todo se tuerce.
En ocasiones, lo que creías real se convirtió en algo falso. 
En ocasiones, la persona por la que tú darías la vida, no siente nada por ti.
En ocasiones, por mucho que luches por algo, no sale como tú querías.
En ocasiones, pierdes el conciencia de quién eres.

Dime, ¿Nuncas has creido estar en la cima y de repente haber caído? ¿Nunca te has dormido llorando? ¿Nunca has echado de menos algo que ni siquiera era tuyo? ¿Nunca has imaginado tu vida ideal cuando no sabías en qué pensar?

¿Para qué hinchar globos si al final se acabarán deshinchando? ¿Para qué vivir si al final vamos a morir?
Ahí tienes la respuesta, ¿verdad que ves ilógico el no hinchar los globos, el no vivir? Aquí se trata de eso, tienes que disfrutar, sea como sea, pase lo que pase, y tienes que hacerlo tú, porque nadie lo va a hacer por ti, nadie cumplirá tus sueños por ti. ¿Hay momentos malos? Millones, billones, infinitos. ¿Qué te van a echar hacia atrás? No, no lo permitas, lucha por ser feliz, lucha por disfrutar de tu vida, ya que para eso es tuya.



domingo, 2 de diciembre de 2012

Ya no tengo fuerzas


Claro que sé lo que es sentirse como la mierda.
Claro que sé lo que es llorar por cosas simples.
Claro que sé lo que quiero. Y lo que no. 
Claro que veo la dificultad en las cosas, pero eso no implica que no sean posibles.

Sé lo que es entrar en mi habitación de siempre, y llorar solo por ver mis botas de baloncesto. Sé lo que es que me hablen de los partidos, y no querer decir nada, porque intento olvidarme de todo para no sufrir. Sé lo que es necesitar un amigo, un abrazo en el momento oportuno.

Yo también necesito que me apoyen, que me digan que soy capaz de todo, que me digan que soy fuerte. Pero a pesar de todo, a pesar de lo que digan, no significa nada, necesito que me ayuden y no que me den ánimos. Sé que soy fuerte, un poco por lo menos, pero no sé hasta cuando voy a serlo.

La primera caída, el primer desamor, es lo que más duele, lo que más te marca, y es el tiempo el que haga que te acabes acostumbrando. Desgraciadamente, yo aún no me he acostumbrado, quiero luchar, pero no me quedan fuerzas para levantarme.
Si no me levanto es para evitar una futura caída, más grande, más dolorosa.
Porque quizás sea el momento de verdad. Porque no se puede evitar, porque sabía que este día iba a llegar. 
Al final, cada recuerdo, cada sueño, cada momento, cada pensamiento, porque no quería que pasase, y ha pasado. Morir por dentro con cada recuerdo de cada momento.