Si un día te dan ganas de llorar llámame, no prometo hacerte reír, pero puedo llorar contigo.
Si algún día decides huir, no dudes en llamarme, no prometo pedir que te detengas, pero puedo huir contigo.
Si un día te entran unas ganas locas de no escuchar a nadie, llámame, prometo no hablar mucho.
Pero... si algún día me llamas y no respondo... Ven corriendo a por mí, tal vez ese día yo te necesite a ti.
http://lasrayadasdeunasubnormal.blogspot.com.es/
