martes, 12 de abril de 2011

Amigo fiel.

Cuando era pequeña me pasaba el día corriendo, pero nunca estaba sola, siempre había unos pequeños seres corriendo a mi lado. Siempre. Nunca me han abandonado, cuando yo me caia al suelo y no me podía levantar, hacían que me animase y así yo volvía a empezar. Quizás un día me di cuenta de que crecían muy rápido, que aunque yo siguiese siendo una niña, ellos ya eran adultos, yo quería jugar, pero quizás no siempre iban a querer, por eso pensaba que crecer iba a ser aburrido.
Ahora que la que está creciendo soy yo, me doy cuenta de que tenían razón, en ocasiones es mejor no pasarse el día jugando, pero aún así, preferiría ser otra vez una niña, y me encantaría que fuesen cachorros sin más...
Han crecido, yo he crecido, pero cada vez que nos tiramos al suelo, cada vez que saltamos, cada vez que decimos algo, nos entendemos, y somos felices, porque sabemos que nos queremos.

Puede que haya gente tan cruel capaz de abandonarlos, simplemente puedo decir que no tienen sentimientos, son amigos fieles, ellos jamás nos abandonarían, y nosotros, como siempre, tenemos que hacer algo para fastidiar su existencia. Es imposible mirar a un cachorro a la cara y no sonreir, porque realmente, se hacen de querer, y muchas veces las personas no se merecen ni la mitad del cariño que estos seres les ofrecen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Expresa tus pensamientos :)