domingo, 6 de enero de 2013

¿A caso es posible?

¿Se puede echar de menos algo que nunca se ha tenido? Dudo que tenga algún sentido esa pregunta, que haya alguna respuesta exacta pero redondeando y borrando todos los peros os digo que sí.
¿Se puede necesitar algo con tanta fuerza que acabe doliendo? Y más que algo, ¿se puede necesitar a alguien tanto como para que tu corazón se encoja? También tendríamos mil discusiones a cerca de si la necesidad es vital o simplemente un desvarío más del caprichoso destino, por ello otra vez y para quitarnos problemas os diré que sí se puede, y llegas a sentir tres nudos divididos desde el estómago, pasando por tu corazón y anclándose finalmente en el medio de tu garganta para dejarte sin palabras cuando más las necesitas.
¿Se pueden tener ganas de llorar sin poder derramar lágrima alguna? Se puede, y es posiblemente una de las peores angustias que el mundo te puede dar. Los nervios te comen, te hunden, te levantan y te dan mil vueltas antes de dejarte otra vez tumbada en la cama, mirando al techo, tal y como estabas antes de empezar a pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Expresa tus pensamientos :)