Claro que sé lo que es sentirse como la mierda.
Claro que sé lo que es llorar por cosas simples.
Claro que sé lo que quiero. Y lo que no.
Claro que veo la dificultad en las cosas, pero eso no implica que no sean posibles.
Sé lo que es entrar en mi habitación de siempre, y llorar solo por ver mis botas de baloncesto. Sé lo que es que me hablen de los partidos, y no querer decir nada, porque intento olvidarme de todo para no sufrir. Sé lo que es necesitar un amigo, un abrazo en el momento oportuno.
Yo también necesito que me apoyen, que me digan que soy capaz de todo, que me digan que soy fuerte. Pero a pesar de todo, a pesar de lo que digan, no significa nada, necesito que me ayuden y no que me den ánimos. Sé que soy fuerte, un poco por lo menos, pero no sé hasta cuando voy a serlo.
La primera caída, el primer desamor, es lo que más duele, lo que más te marca, y es el tiempo el que haga que te acabes acostumbrando. Desgraciadamente, yo aún no me he acostumbrado, quiero luchar, pero no me quedan fuerzas para levantarme.
Si no me levanto es para evitar una futura caída, más grande, más dolorosa.
Porque quizás sea el momento de verdad. Porque no se puede evitar, porque sabía que este día iba a llegar.
Al final, cada recuerdo, cada sueño, cada momento, cada pensamiento, porque no quería que pasase, y ha pasado. Morir por dentro con cada recuerdo de cada momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa tus pensamientos :)