No es tan fácil no estar bien. Si no estás bien puedes hacer que los demás se den cuenta, o no. Si decides lo primero, te arriesgas a encontrarte con un mundo de personas a las que no les importas, que no les importa en absoluto como estés, que no harán nada por intentar hacerte sentir mejor. Si haces lo segundo estás arriesgándote a que quien tú consideras que te conoce mejor que nadie no te diga eso que quieres oír, eso tan famoso "yo sé que no estás bien". Claro, te arriesgas, si no arriesgas no ganas. Pero... ¿Y si pierdes? ¿Y si descubres que todos esos amigos que crees tener, en realidad pasan de ti?
Yo confío en que haya personas como yo, que te quieran escuchar aunque casi ni te conozcan. Confío en eso, pero nunca he tenido suerte. Y lo peor de todo, cuando te defraudan. Cuando la persona en la que más confiabas, de repente se convierte en un extraño más. Solo sientes dolor, desánimo, y no encuentras una razón por la cuál levantarte y seguir arriba, por la cuál no derrumbarte. Y es horrible, generalmente, porque te hace sentir más solo de lo que realmente estás.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa tus pensamientos :)