Me ha llevado mucho tiempo comprender, y quizás demasiado, que no hay nadie permanente en la vida de alguien, que todos se van tarde o temprano sin avisar, dejandote ahí como si no fueras importante.
Tengo una vida milimetrada, en la que me he visto obligada a medir cada una de las palabras que salían de mi boca, en la que he pensado mis actos miles de veces antes de llevarlos a cabo o de desecharlos, y todo esto, porque no quiero hacerle daño a la gente, no quiero que me cojan cariño si sé que acabaré abandonándolos, porque no quiero que nadie sienta ese dolor que se siente cuando alguien te falla, porque yo de amigos no entenderé, pero esa sensación la comprendo a la perfección.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa tus pensamientos :)