viernes, 4 de noviembre de 2011

¿Si no te esfuerzas hasta el máximo, cómo sabrás dónde está tu límite?

La fuerza de voluntad es algo que cada persona tiene de una manera determinada. Mucha gente la tiene de por sí, dice que quiere hacer algo y lo hace. Otras personas, lo intentan, pero no pueden. 
Por ejemplo, dejar de fumar es un gran proceso, se necesita mucha fuerza de voluntad, pero no todas las personas lo consiguen. 
Jóvenes como yo que se proponen estudiar, pero no hay manera. Es insoportable esa sensación de saber que estoy tirando mi vida y no poder cambiarla. Me propongo estudiar pero no consigo concentrarme, me puedo esforzar muchísimo para un examen, y aún así suspenderlo. Pero luego hay días en los que me concentro perfectamente, y que con una hora de estudio llevo el examen lo suficientemente preparado para el aprobado. Pues bueno, ¿necesito o no necesito fuerza de voluntad? Considero que tengo capacidad suficiente para aprender esas cosas, pero algo en mí no quiere aprenderlas, algo en mí se preocupa de cualquier otra chorrada que se me venga a la mente. Otro de mis casos es mi esfuerzo postoperatorio; debería de hacer muchos ejercicios, fortalecer bien mi cuadriceps para volver a jugar, ¿pero que pasa? que no soy capaz, pierdo la concentración, puedo estar un buen rato llorando pensando en que tengo que hacerlo, pero luego se me va la cabeza hacia otro mundo, hacia el mundo en el que todo es perfecto para mí, y allí se está tan cómodo, que no quiero salir, y entonces me doy cuenta de que no me estoy esforzando, no lo hago, aunque me fastidie no hacerlo, no lo estoy haciendo.
Últimamente me propuse andar y empezar a correr un poco. Entonces, empiezo, pero llega un momento en el que estoy cansada, y me digo: "venga, solo cinco minutos más", pero estoy cansada, y me digo: ¿qué más da si paro ahora? Nadie lo sabría, nadie se enteraría, podría decirles que estado 2 horas andando, y no sabrán si es verdad o no." Pero no lo hago, sigo ahí, porque si hay una sola persona a la que no quiero engañar nunca, es a mí misma. Por lo tanto, la fuerza de voluntad, a veces depende del interés, a veces del estado de ánimo, a veces, simplemente en cuanto confíes en ti mismo, ya que si piensas que no lo vas a conseguir, aunque lo intentes, no lo conseguirás.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Expresa tus pensamientos :)