viernes, 9 de septiembre de 2011

Derek Redmond


Rendirse no es una opción.
Seguiré dándolo todo hasta que no me quede aliento.
El dolor es temporal, darse por vencido es para siempre.


El sudor se seca, el cansancio termina, el dolor se pasa, pero hay algo que nunca terminará: la satisfacción de haberlo dado todo para lograrlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Expresa tus pensamientos :)